Con Dios todo es posible
Es una de las frases más citadas del Nuevo Testamento y una de las peor entendidas. Una lectura de Mateo 19:26 para devolverle su peso. Reflexión del Día 28 del plan.
El versículo
“Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.” Mateo 19:26 (RV60)
Contexto
La frase nace de una conversación incómoda. Un joven rico se acerca a Jesús preguntando qué hacer para heredar la vida eterna. Jesús lo invita a vender sus bienes y seguirlo. El joven se va triste, porque tiene muchas posesiones. Los discípulos, perplejos, preguntan entonces: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” Jesús los mira y les responde: para los hombres es imposible; para Dios, no.
Es decir: la frase con Dios todo es posible aparece en el Evangelio hablando en primer lugar de algo muy concreto — la salvación. Jesús está diciendo que la transformación del corazón humano, el milagro de que una persona se desprenda de sus ídolos para seguir a Cristo, no se produce por esfuerzo propio. Se produce por obra de Dios. Todo lo demás que la frase pueda significar se apoya en ese cimiento.
Significado
La cultura popular ha reducido este texto a un póster motivacional. Pero su peso bíblico es mucho más hondo. Decir que con Dios todo es posible implica al menos tres afirmaciones.
Primera, Dios tiene el poder. No hay problema que exceda su alcance. Génesis 18:14 lo dice de forma casi idéntica a Sara: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” La Biblia conserva a este Dios desde el principio hasta el fin: el que crea con una palabra, resucita a los muertos y detiene el viento y el mar.
Segunda, el camino de Dios no es el nuestro. Jesús no promete que cualquier cosa que imaginemos se dará. Promete que Dios puede hacer lo que necesita hacer, aunque a veces por caminos distintos a los que pedimos. La fe bíblica no es insistencia caprichosa; es confianza en un Dios sabio.
Tercera, lo imposible central del evangelio es la salvación. Ningún ser humano se salva a sí mismo. Ningún corazón cambia por voluntad propia. Si alguien cree hoy en Cristo, es porque Dios hizo en él lo imposible. Efesios 2:8-9: “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.”
De aquí se entienden otros imposibles: perdonar a quien te hirió, dejar un hábito que te domina, amar a quien no lo merece, esperar cuando todo parece cerrado. Nada de eso lo hace uno solo. Con Dios, sí.
Cómo aplicarlo
- Haz una lista honesta. ¿Qué “imposibles” cargas? Nómbralos. El primer paso de fe es ponerlos delante de Dios con sinceridad, en vez de guardarlos como asuntos cerrados.
- Ora desde la debilidad. La frase no se dirige al fuerte, sino al que ya reconoció que no puede. Empieza tu oración por ahí: “Señor, no puedo con esto.”
- Obedece lo que sí está en tu mano. Dios hace lo imposible, pero suele hacerlo a través de pasos posibles: una llamada, una disculpa, una visita, una decisión. Da el siguiente paso.
- Distingue entre fe y capricho. No toda ocurrencia es voluntad de Dios. Ora por lo profundo: salvación, santidad, amor, reconciliación. Ahí la promesa aterriza sin condiciones.
- Recuerda la resurrección. El milagro más grande ya ocurrió. Si Dios abrió la tumba de Cristo, ningún otro imposible le queda grande.
Versículos relacionados
- Génesis 18:14 — “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”
- Lucas 1:37 — “Porque nada hay imposible para Dios.”
- Jeremías 32:17 — “Ni hay nada que sea difícil para ti.”
- Efesios 3:20 — Dios es poderoso para hacer “todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.
- Filipenses 4:13 — “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
Reflexión
Durante esta semana, pon delante de Dios solo un imposible. Uno. Nómbralo en voz alta en tu oración y déjalo ahí. No para manipular a Dios, sino para reconocer quién eres tú y quién es Él. Con Dios todo es posible no es una fórmula para conseguir resultados; es una invitación a dejar de pretender que todo depende de ti. Cuando uno deja caer esa carga, la fe respira.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa “con Dios todo es posible”?
Significa que aquello que los recursos humanos no pueden lograr —salvación, transformación del corazón, reconciliación, milagros— sigue siendo posible para Dios. Es una afirmación sobre el poder y la gracia divinos, no una garantía de cumplir cualquier deseo.
¿Dónde aparece esta frase en la Biblia?
Jesús la pronuncia en Mateo 19:26, Marcos 10:27 y Lucas 18:27, en el contexto del joven rico. Una versión anterior aparece en Génesis 18:14 y Lucas 1:37.
¿Quiere decir que Dios cumplirá todo lo que yo pida?
No. La frase no es un cheque en blanco. Habla del poder de Dios para hacer lo que Él se propone hacer, incluido rescatar a quien humanamente parece perdido.
¿Cómo aplicar Mateo 19:26 hoy?
Trayendo a Dios las cosas que tú declaraste imposibles y dejando que su poder decida. La fe no niega la dificultad; confía en quien la puede atravesar.