Día 170

Cómo descubrir los tesoros inagotables de la Biblia

Sabiduría Salmos 75:1-10
Nuevo Testamento Hechos 13:13-41
Antiguo Testamento 1 Reyes 6:1-7:22

Introducción

Mi primer encuentro con Jesús fue por medio de la lectura de la Biblia. Desde entonces, la he leído prácticamente todos los días de mi vida. Aunque he leído muchas veces cada pasaje de la Biblia, constantemente veo y descubro cosas nuevas. La Biblia está llena de tesoros inagotables para que tú leas y digieras, por medio de los cuales puedes encontrar a Dios.

Pero no siempre es un libro fácil de entender. Un ingrediente clave para comprender mejor la Biblia es reconocer el lenguaje y el género literario que está usando el autor, es decir el tipo de literatura que usa y por lo tanto lo que el autor pretende con ella.

Sabiduría

Salmos 75:1-10

Salmo 75

Al director musical. Sígase la tonada de «No destruyas». Salmo de Asaf. Cántico.

1 Te damos gracias, oh Dios,
te damos gracias e invocamos tu nombre;
¡todos hablan de tus obras portentosas!

2 Tú dices: «Cuando yo lo decida,
juzgaré con justicia.
3 Cuando se estremece la tierra
con todos sus habitantes,
soy yo quien afirma sus columnas.»
4 «No sean altaneros», digo a los altivos;
«No sean soberbios», ordeno a los impíos;
5 «No hagan gala de soberbia contra el cielo,
ni hablen con aires de suficiencia.»

6 La exaltación no viene del oriente,
ni del occidente ni del sur,
7 sino que es Dios el que juzga:
a unos humilla y a otros exalta.
8 En la mano del Señor hay una copa
de espumante vino mezclado con especias;
cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra
habrán de beberlo hasta las heces.

9 Yo hablaré de esto siempre;
cantaré salmos al Dios de Jacob.
10 Aniquilaré la altivez de todos los impíos,
y exaltaré el poder de los justos.

Comentario

1. Las metáforas poderosas

Algo puede ser «cierto» sin ser «literal». En este salmo vemos ejemplos de verdades expresadas mediante metáforas.

La justicia de Dios es el fundamento de nuestro universo. En el salmo de hoy encontramos al menos cuatro metáforas acerca de la justicia de Dios.

  • El mal y sus efectos

El salmista sabía tan bien como nosotros que la tierra no está sostenida literalmente por columnas. Está usando deliberadamente un lenguaje metafórico que tiene que ser leído como tal. Es el lenguaje de la poesía, el cual es tan cierto como la «verdad literal».

El estremecimiento de la tierra (v.3a) y sus pueblos es una metáfora acerca de los efectos del mal. La inmoralidad socaba la estabilidad de la tierra y la sociedad. El Señor proclama que Él sostiene su creación por Su gracia: «Soy yo quien afirma sus columnas» (v.3b).

  • El poder y sus problemas

Los «cuernos» (v.4, RVA) simbolizan el poder. De nuevo la palabra se usa metafóricamente, se trata de un lenguaje poético. Dios exalta el cuerno (es decir, el poder) de los justos y corta el cuerno (el poder) de los impíos (v.10). El poder puede corromper fácilmente y llevar a la arrogancia. Dios dice a los arrogantes: «No hagan gala de soberbia» (v.5).

  • El ministerio y su poder

La «mano del Señor» (v.8) se usa como un símbolo de su grandeza y poder. Se trata de un lenguaje antropomórfico en el que las palabras se usan para asignar una forma o atributo humanos a algo que no es humano.

Cuando «imponemos las manos» al interceder o ministrar, nuestras manos pueden hacer muy poco, pero simbolizan el poder omnímodo de Dios trabajando por medio de nosotros.

  • Juicio y Jesús

Asimilar el juicio de Dios a «una copa» es otra metáfora. «En la mano del Señor hay una copa de espumante vino mezclado con especias; cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra habrán de beberlo hasta las heces» (v.8).

En la cruz Jesús cargo en su propio cuerpo la copa del juicio de Dios. Habló de ello anticipadamente (Marcos 10:38; Lucas 22:42; Juan 18:11) y tomó sobre sí el juicio que nosotros merecíamos.

Oración

«Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias e invocamos tu nombre» (Salmo 75:1). Gracias porque un día te librarás de todo el mal de este mundo y la bondad y la justicia prevalecerán para siempre.

Nuevo Testamento

Hechos 13:13-41

En Antioquía de Pisidia

13 Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar desde Pafos, y llegaron a Perge de Panfilia. Juan se separó de ellos y regresó a Jerusalén; 14 ellos, por su parte, siguieron su viaje desde Perge hasta Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron. 15 Al terminar la lectura de la ley y los profetas, los jefes de la sinagoga mandaron a decirles: «Hermanos, si tienen algún mensaje de aliento para el pueblo, hablen.»

16 Pablo se puso en pie, hizo una señal con la mano y dijo: «Escúchenme, israelitas, y ustedes, los gentiles temerosos de Dios: 17 El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros antepasados y engrandeció al pueblo mientras vivían como extranjeros en Egipto. Con gran poder los sacó de aquella tierra 18 y soportó su mal proceder en el desierto unos cuarenta años. 19 Luego de destruir siete naciones en Canaán, dio a su pueblo la tierra de ellas en herencia. 20 Todo esto duró unos cuatrocientos cincuenta años.

»Después de esto, Dios les asignó jueces hasta los días del profeta Samuel. 21 Entonces pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, que gobernó por cuarenta años. 22 Tras destituir a Saúl, les puso por rey a David, de quien dio este testimonio: “He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón; él realizará todo lo que yo quiero.”

23 »De los descendientes de éste, conforme a la promesa, Dios ha provisto a Israel un salvador, que es Jesús. 24 Antes de la venida de Jesús, Juan predicó un bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel. 25 Cuando estaba completando su carrera, Juan decía: “¿Quién suponen ustedes que soy? No soy aquél. Miren, después de mí viene uno a quien no soy digno ni siquiera de desatarle las sandalias.”

26 »Hermanos, descendientes de Abraham, y ustedes, los gentiles temerosos de Dios: a nosotros se nos ha enviado este mensaje de salvación. 27 Los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes no reconocieron a Jesús. Por tanto, al condenarlo, cumplieron las palabras de los profetas que se leen todos los sábados. 28 Aunque no encontraron ninguna causa digna de muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara a ejecutar. 29 Después de llevar a cabo todas las cosas que estaban escritas acerca de él, lo bajaron del madero y lo sepultaron. 30 Pero Dios lo levantó de entre los muertos. 31 Durante muchos días lo vieron los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.

32 »Nosotros les anunciamos a ustedes las buenas nuevas respecto a la promesa hecha a nuestros antepasados. 33 Dios nos la ha cumplido plenamente a nosotros, los descendientes de ellos, al resucitar a Jesús. Como está escrito en el segundo salmo:

»“Tú eres mi hijo;
hoy mismo te he engendrado.”

34 Dios lo resucitó para que no volviera jamás a la corrupción. Así se cumplieron estas palabras:

»“Yo les daré las bendiciones santas y seguras prometidas a David.”

35 Por eso dice en otro pasaje:

»“No permitirás que el fin de tu santo sea la corrupción.”

36 »Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió, fue sepultado con sus antepasados, y su cuerpo sufrió la corrupción. 37 Pero aquel a quien Dios resucitó no sufrió la corrupción de su cuerpo.

38 »Por tanto, hermanos, sepan que por medio de Jesús se les anuncia a ustedes el perdón de los pecados. 39 Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús. 40 Tengan cuidado, no sea que les suceda lo que han dicho los profetas:

41 »“¡Miren, burlones!
¡Asómbrense y desaparezcan!
Estoy por hacer en estos días una obra
que ustedes nunca creerán,
aunque alguien se la explique.” »

Comentario

2. Hechos históricos

¿Cómo puedes estar seguro de que has sido perdonado? ¿Cómo saber que la muerte no es el final? ¿Cómo puedes estar seguro de que tendrás vida eterna?

Puedes estar seguro de todo esto por los hechos históricos de la vida, muerte y resurrección de Jesús.

Lucas estaba narrando la historia. Al principio de su trabajo de dos volúmenes (Lucas y Hechos), Lucas dice que las pruebas de las narraciones de los «testigos presenciales» les han sido transmitidas. Él ha investigado concienzudamente todo y ha escrito ordenadamente «para que llegues a tener plena seguridad de lo que te enseñaron» (Lucas 1:3–4).

El pasaje de hoy describe la historia de los viajes de Pablo y da cuenta de su discurso. De la misma manera, Pablo habla en él de los hechos históricos. Vuelve a contar la historia del pueblo de Dios, los hechos históricos del éxodo, los años del desierto, la conquista de Canaán, los jueces y los reyes; todo ello para llegar hasta David de cuyos descendientes vendría el Jesús histórico.

Pablo prosigue centrándose en los hechos históricos de la muerte y en concreto, la resurrección de Jesús, haciendo cuatro afirmaciones acerca de la resurrección:

  • La acción de Dios

«Lo bajaron del madero y lo sepultaron. Pero Dios lo levantó de entre los muertos» (Hechos 13:29–30). Lo que Dios había prometido en el Antiguo Testamento, lo cumplió en el Nuevo Testamento «al resucitar a Jesús» (v.33) como se había profetizado en el Antiguo Testamento tal «como está escrito en el segundo salmo» (v.33).

  • El hecho histórico

«Dios lo resucitó…» (v.34). La resurrección no es una metáfora ni algo que se experimenta existencialmente solo dentro de nuestros corazones. Es, como dice Pablo, un hecho histórico. La resurrección física de Jesús ocurrió realmente; Jesús resucitó corporalmente de entre los muertos.

«Durante muchos días lo vieron los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo» (v.31).

  • El suceso único

La resurrección de Jesús fue un suceso único en la historia. Pablo pone en contraste a Jesús con David quien «fue sepultado con sus antepasados, y su cuerpo sufrió la corrupción» (v.36b). Puede que otros hayan sido resucitados (para morir después), pero en cambio Jesús fue resucitado y su cuerpo nunca conoció la corrupción: «Dios lo resucitó para que no volviera jamás a la corrupción» (v.34a).

  • Las buenas noticias

Estas son las buenas nuevas (v.32) que Pablo predicó. La resurrección significa que la cruz fue efectiva y el perdón de los pecados es posible (v.38). Todo aquel que cree es justificado (v.39). Tu pasado ha sido arreglado y puedes vivir en una relación correcta con Dios.

El hecho histórico de la resurrección tiene grandísimas implicaciones para tu vida y tu futuro. Si Jesús murió, fue sepultado y resucitado por Dios, eso significa que un día, aquellos que crean en él y hayan muerto, serán resucitados por Dios para la vida eterna (ver 1 Corintios 15 y 1 Tesalonicenses 4:13–18).

Oración

Gracias Señor por las maravillosas buenas nuevas de la resurrección. Gracias porque mis pecados son perdonados y soy justificado para no temer a la muerte. Ayúdame, como a David, a servir Tu propósito para mi generación proclamando este mensaje a cuanta más gente me sea posible.

Antiguo Testamento

1 Reyes 6:1-7:22

Salomón construye el templo

6Salomón comenzó a construir el templo del Señor en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de zif, que es el mes segundo. Habían transcurrido cuatrocientos ochenta años desde que los israelitas salieron de Egipto.

2 El templo que el rey Salomón construyó para el Señor medía veintisiete metros de largo por nueve metros de ancho y trece metros y medio de alto. 3 El vestíbulo de la nave central del templo medía también nueve metros de ancho y por el frente del templo sobresalía cuatro metros y medio. 4 Salomón también mandó colocar en el templo ventanales con celosías. 5 Alrededor del edificio, y contra las paredes de la nave central y del santuario interior, construyó un anexo con celdas laterales. 6 El piso inferior del anexo medía dos metros con veinticinco centímetros de ancho; el piso intermedio, dos metros con setenta centímetros, y el piso más alto, tres metros con quince centímetros. Salomón había mandado hacer salientes en el exterior del templo para que las vigas no se empotraran en la pared misma.

7 En la construcción del templo sólo se emplearon piedras de cantera ya labradas, así que durante las obras no se oyó el ruido de martillos ni de piquetas, ni de ninguna otra herramienta.

8 La entrada al piso inferior se hallaba en el lado sur del templo; una escalera de caracol conducía al nivel intermedio y a la planta alta. 9 Salomón terminó de construir el templo techándolo con vigas y tablones de cedro. 10 A lo largo del templo construyó el anexo, el cual tenía una altura de dos metros con veinticinco centímetros y quedaba unido a la pared del templo por medio de vigas de cedro.

11 La palabra del Señor vino a Salomón y le dio este mensaje: 12 «Ya que estás construyendo este templo, quiero decirte que si andas según mis decretos, y obedeces mis leyes y todos mis mandamientos, yo cumpliré por medio de ti la promesa que le hice a tu padre David. 13 Entonces viviré entre los israelitas, y no abandonaré a mi pueblo Israel.»

14 Cuando Salomón terminó de construir la estructura del templo, 15 revistió las paredes interiores con tablas de cedro, artesonándolas desde el piso hasta el techo; el piso lo recubrió con tablones de pino. 16 En el santuario interior, al fondo del templo, acondicionó el Lugar Santísimo, recubriendo el espacio de nueve metros con tablas de cedro desde el piso hasta el techo. 17 Junto al Lugar Santísimo estaba la nave central, la cual medía dieciocho metros de largo. 18 El interior del templo lo recubrió de cedro tallado con figuras de calabazas y flores abiertas. No se veía una sola piedra, pues todo era de cedro.

19 Salomón dispuso el Lugar Santísimo del templo para que se colocara allí el arca del pacto del Señor. 20 El interior de este santuario, que medía nueve metros de largo por nueve metros de alto, lo recubrió de oro puro, y también recubrió de cedro el altar. 21 Además, Salomón recubrió de oro puro el interior del templo, y tendió cadenas de oro a lo largo del frente del Lugar Santísimo, el cual estaba recubierto de oro. 22 En efecto, recubrió de oro todo el santuario interior, y así mismo el altar que estaba delante de éste.

23 Salomón mandó esculpir para el santuario interior dos querubines de madera de olivo, cada uno de los cuales medía cuatro metros y medio de altura. 24 De una punta a otra, las alas extendidas del primer querubín medían cuatro metros y medio, es decir, cada una de sus alas medía dos metros con veinticinco centímetros. 25 Las del segundo querubín también medían cuatro metros y medio, pues los dos eran idénticos en tamaño y forma. 26 Cada querubín medía cuatro metros y medio de altura. 27 Salomón puso los querubines con sus alas extendidas en medio del recinto interior del templo. Con una de sus alas, cada querubín tocaba una pared, mientras que sus otras alas se tocaban en medio del santuario. 28 Luego Salomón recubrió de oro los querubines.

29 Sobre las paredes que rodeaban el templo, lo mismo por dentro que por fuera, talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas. 30 Además, recubrió de oro los pisos de los cuartos interiores y exteriores del templo.

31 Para la entrada del Lugar Santísimo, Salomón hizo puertas de madera de olivo, con jambas y postes pentagonales. 32 Sobre las dos puertas de madera de olivo talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, y todas ellas las recubrió de oro. 33 Así mismo, para la entrada de la nave central hizo postes cuadrangulares de madera de olivo. 34 También hizo dos puertas de pino, cada una con dos hojas giratorias. 35 Sobre ellas talló figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, y las recubrió de oro bien ajustado al relieve.

36 Las paredes del atrio interior las construyó con tres hileras de piedra labrada por cada hilera de vigas de cedro.

37 Los cimientos del templo del Señor se habían echado en el mes de zif del cuarto año del reinado de Salomón, 38 y en el mes de bul del año undécimo, es decir, en el mes octavo de ese año, se terminó de construir el templo siguiendo al pie de la letra todos los detalles del diseño. Siete años le llevó a Salomón la construcción del templo.

Salomón construye su palacio

7Salomón también terminó la construcción de su propio palacio, pero el proyecto le llevó trece años. 2 Construyó el palacio «Bosque del Líbano», el cual medía cuarenta y cinco metros de largo por veintidós metros y medio de ancho y trece metros y medio de alto. Cuatro hileras de columnas de cedro sostenían las vigas, las cuales también eran de cedro. 3 Encima de las columnas había cuarenta y cinco celdas, quince en cada piso; y sobre las celdas había un techo de cedro. 4 Las ventanas estaban colocadas en tres filas, de tres en tres y unas frente a las otras. 5 Todas las entradas tenían un marco rectangular y estaban colocadas de tres en tres, unas frente a las otras.

6 Salomón también hizo un vestíbulo de columnas que medía veintidós metros y medio de largo por trece metros y medio de ancho. Al frente había otro vestíbulo con columnas, y un alero. 7 Construyó además una sala para su trono, es decir, el tribunal donde impartía justicia. Esta sala la recubrió de cedro de arriba abajo. 8 Su residencia personal estaba en un atrio aparte y tenía un modelo parecido. A la hija del faraón, con la cual se había casado, Salomón le construyó un palacio semejante.

9 Desde los cimientos hasta las cornisas, y desde la parte exterior hasta el gran atrio, todo se hizo con bloques de piedra de buena calidad, cortados a la medida y aserrados por ambos lados. 10 Para echar los cimientos se usaron piedras grandes y de buena calidad; unas medían más de cuatro metros, y otras, más de tres. 11 Para la parte superior se usaron también piedras selectas, cortadas a la medida, y vigas de cedro. 12 El muro que rodeaba el gran atrio tenía tres hileras de piedra labrada por cada hilera de vigas de cedro, lo mismo que el atrio interior y el vestíbulo del templo del Señor.

Mobiliario del templo

13 El rey Salomón mandó traer de Tiro a Hiram, 14 que era hijo de una viuda de la tribu de Neftalí y de un nativo de Tiro que era artesano en bronce. Hiram era sumamente hábil e inteligente, experto en toda clase de trabajo en bronce, así que se presentó ante el rey Salomón y realizó todo el trabajo que se le asignó.

15 Hiram fundió dos columnas de bronce, cada una de ocho metros de alto y cinco metros y medio de circunferencia, medidas a cordel. 16 Las columnas que hizo remataban en dos capiteles de bronce fundido que medían dos metros con veinticinco centímetros de alto. 17 Una red de cadenas trenzadas adornaba los capiteles en la parte superior de las columnas, y en cada capitel había siete trenzas. 18 El capitel de cada columna lo cubrió con dos hileras de granadas entrelazadas con las cadenas. 19 Estos capiteles en que remataban las columnas del vestíbulo tenían forma de azucenas y medían un metro con ochenta centímetros. 20 La parte más alta y más ancha de los capiteles de ambas columnas estaba rodeada por doscientas granadas, dispuestas en hileras junto a la red de cadenas. 21 Cuando Hiram levantó las columnas en el vestíbulo de la nave central, llamó Jaquín a la columna de la derecha, y Boaz a la de la izquierda. 22 El trabajo de las columnas quedó terminado cuando se colocaron en la parte superior las figuras en forma de azucenas.

Comentario

3. La representación simbólica

¿Te has preguntado alguna vez si a Dios le interesan los detalles de tu vida? Cuando leemos las instrucciones precisas para la construcción del templo, vemos con qué cuidado Dios preparó, anticipó y prefiguró aquel templo mucho más grande que se desvela en el Nuevo Testamento. Si Dios está tan preocupado acerca de los detalles de un edificio, puedes estar seguro de que le interesan aún más los detalles de tu vida. Si algo te importa, le importa a Dios también.

La tipología trata de la representación simbólica, es una parte clave de nuestra comprensión del Antiguo Testamento como cristianos. Algunas de las grandes verdades del Nuevo Testamento son anticipadas en la historia de salvación del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Adán es descrito como la figura (arquetipo) de Cristo (Romanos 5:14).

El templo del Antiguo Testamento puede ser visto como «un prototipo» del templo del Nuevo Testamento (el pueblo de Dios). En este pasaje tenemos una descripción del templo, en cuya construcción Salomón invirtió siete años (1 Reyes 6:38). Fue diseñado como la morada de la presencia de Dios en la tierra: «Viviré entre los israelitas» (v.13).

Por ende, la excelencia era de la mayor importancia porque era el lugar de la presencia de Dios y Su nombre estaba en juego. Lo hicieron todo lo bien que humanamente se podía. Era «deslumbrante» (v.22, MSG) y «no se escatimó en gastos» (7:9, MSG). Si la excelencia era un valor altísimo para ellos, debería serlo aún más para nosotros ahora que la presencia de Dios está en nosotros.

Merece la pena resaltar que ¡Dios no tiene prisa! «Salomón comenzó a construir el templo del Señor en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de zif, que es el mes segundo. Habían transcurrido cuatrocientos ochenta años desde que los israelitas salieron de Egipto» (6:1).

El templo del Antiguo Testamento apunta hacia el pueblo de Dios. Nosotros somos la casa de Dios; Dios vive individualmente en cada uno de nosotros. Tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). La iglesia es hoy el templo sagrado en el que Dios mora por su Espíritu (Efesios 2:21–22). Esta es la «casa» de Dios de hoy en día.

Oración

Señor, abre mis ojos para ver los inagotables tesoros que hay en Tu palabra. Ayúdame a leer, subrayar, aprender y digerir interiormente la verdad de la Biblia expresada en todos sus diferentes lenguajes e imágenes. Por encima de todo, ayúdame a ver a Jesús, crucificado y resucitado de entre los muertos, aquel de quien trata toda la Biblia.

Añadidos de Pippa

Hechos 13:38b–39

«Sepan que por medio de Jesús se les anuncia a ustedes el perdón de los pecados. Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús».

Por más que lo intentemos, nunca podemos ser lo suficientemente buenos. La maravilla de la cruz es que todo puede ser completamente perdonado.

Versículo del día

Hechos 13:39

'Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús.'
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