Día 323

Conexiones divinas

Sabiduría Salmos 129:1-8
Nuevo Testamento Santiago 3:1-18
Antiguo Testamento Ezequiel 36:1-37:28

Introducción

Dios tiene conexiones divinas establecidas para tu vida. Hay poder en la conexiones. Estas conducen a la vida; así, cuando un hombre y su esposa se unen nacen sus hijos; cuando el espíritu de una persona y el Espíritu de Dios se unen, ocurre un nuevo nacimiento; cuando los hermanos y las hermanas se unen en unidad, Dios concede Su bendición (Salmo 133); cuando los discípulos se reunieron el día de Pentecostés, hubo un derramamiento del Espíritu Santo.

El demonio teme a la conexión, su objetivo final es apartarte de Dios. Él trata de dividir los matrimonios, dividir las amistades, dividir las iglesias, dividir las denominaciones y aislar a las personas. Aunque nuestra cultura está más conectada que nunca por cosas como Facebook, la gente está más aislada y más sola que nunca.

En 586 a.C., Ezequiel tuvo la visión de una escena de batalla; vio el Valle de la Muerte que estaba lleno de huesos muy secos porque se habían separado. Estaban dispersos, fragmentados, divididos, cortados, «abandonados» y, por tanto, secos. El pueblo de Dios estaba en el exilio y había sido dispersado por el enemigo. Ellos decían: «Nuestros huesos se han secado. Ya no tenemos esperanza. ¡Estamos perdidos!» (Ezequiel 37:11). Dios le pregunta a Ezequiel: «… ¿podrán revivir estos huesos?» (v.3). La respuesta es sí, sí y sí.

Sabiduría

Salmos 129:1-8

Salmo 129

Cántico de los peregrinos.

1 Mucho me han angustiado desde mi juventud
 —que lo repita ahora Israel—,
2 mucho me han angustiado desde mi juventud,
 pero no han logrado vencerme.
3 Sobre la espalda me pasaron el arado,
 abriéndome en ella profundos surcos.
4 Pero el Señor, que es justo,
 me libró de las ataduras de los impíos.

5 Que retrocedan avergonzados
 todos los que odian a Sión.
6 Que sean como la hierba en el techo,
 que antes de crecer se marchita;
7 que no llena las manos del segador
 ni el regazo del que cosecha.
8 Que al pasar nadie les diga:
 «La bendición del Señor sea con ustedes;
 los bendecimos en el nombre del Señor.»

Comentario

1. Conexión divina con Dios

¿Te has sentido golpeado por el enemigo a veces? Cuando todo parece estar saliendo mal y parece que pierdes, estás experimentando la opresión del enemigo (v.1).

Pero la victoria está con el Señor. El salmista dice: «Desde mi temprana juventud, mis enemigos me han perseguido […]. Tengo la espalda cubierta de heridas, como si un agricultor hubiera arado largos surcos. Pero el Señor es bueno; cortó las cuerdas con que me ataban los impíos» (vv.1-4, NTV).

Jesús ha hecho la victoria posible para ti mediante su muerte y resurrección, las cual te conecta con Dios.

Oración

Señor, ayúdame a mantenerme conectado a Ti a pesar de todos los ataques.

Nuevo Testamento

Santiago 3:1-18

Hay que domar la lengua

3Hermanos míos, no pretendan muchos de ustedes ser maestros, pues, como saben, seremos juzgados con más severidad. 2 Todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo.

3 Cuando ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, podemos controlar todo el animal. 4 Fíjense también en los barcos. A pesar de ser tan grandes y de ser impulsados por fuertes vientos, se gobiernan por un pequeño timón a voluntad del piloto. 5 Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! 6 También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida.

7 El ser humano sabe domar y, en efecto, ha domado toda clase de fieras, de aves, de reptiles y de bestias marinas; 8 pero nadie puede domar la lengua. Es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal.

9 Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios. 10 De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11 ¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada? 12 Hermanos míos, ¿acaso puede dar aceitunas una higuera o higos una vid? Pues tampoco una fuente de agua salada puede dar agua dulce.

Dos clases de sabiduría

13 ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría. 14 Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. 15 Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. 16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.

17 En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera. 18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.

Comentario

2. Conexión divina en una comunidad saludable

Los huesos secos pueden volver a vivir cuando se vuelven a conectar. Como lo indica la versión de The Message: «Puedes desarrollar una comunidad sana y robusta que viva bien con Dios y disfrute de los resultados» (v.18, MSG). Sin embargo, hay algunas condiciones que el apóstol Santiago establece.

Continúa advirtiendo acerca de la lengua, en especial para aquellos de nosotros que enseñamos: «La enseñanza es un trabajo de gran responsabilidad. Los educadores han de ajustarse a los estándares más estrictos» (v.1, MSG). Es consolador que añada esto: «Todos fallamos mucho» (v.2); ciertamente yo lo hago.

La lengua es un instrumento pequeño pero poderoso que puede hacer mucho bien y también mucho daño. Puede unir o dividir: «Con nuestro discurso podemos arruinar el mundo, convertir la armonía en caos, ensuciar una reputación, mandar que se desvanezca en sus fallos el mundo entero e incluso desvanecernos con él, en medio de un humo salido del mismo infierno» (v.8, MSG).

Las relaciones, incluso los matrimonios, a menudo terminan a causa de cosas que se han dicho o se han dejado de decir. Por sus palabras, la gente pierde su trabajo, su reputación, comienza discusiones e incluso guerras.

Las palabras duras e injustas tienen un poder destructivo: «Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios» (v.9). Maldecir significa hablar mal, bendecir significa hablar bien. No hables de forma negativa. Aprenda a controlar la lengua para decir palabras de bendición a la gente y acerca de la gente.

Pronuncia palabras de vida. Tus palabras tienen un tremendo poder para la conexión; puedes traer sanación, ánimo y edificación. Tus palabras pueden cambiar el día de una persona o incluso su vida.

El apóstol Santiago sigue hablando de «la sabiduría que desciende del cielo» (v.17). Escribe: «¿Quieres ser contado entre los sabios y construir una reputación de sabiduría? Esto es lo que tienes que hacer: Vivir bien, vivir sabiamente y vivir humildemente. Lo que cuenta es la forma en que vives, no la forma en que hablas» (v.13, MSG).

Deshazte de toda envidia amarga y ambición egoísta (v.14, NTV), pues son terrenales, proceden del demonio y causan todo tipo de confusión y acciones malvadas (vv.14-15).

«Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es, ante todo, pura y también ama la paz; siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera. Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia» (vv.17-18, NTV).

Si vives así, tu vida supondrá una gran influencia. Este es «el trabajo duro de llevarse bien unos con otros, tratándose mutuamente con dignidad y honor» (v.18, MSG). Si te esfuerzas en tus relaciones con los demás, entonces «recogerás una cosecha de justicia» y tendrás un gran impacto en la sociedad.

Oración

Señor, ayúdame a ser un pacificador que facilite la conexión; sembrando la paz y produciendo una cosecha de justicia.

Antiguo Testamento

Ezequiel 36:1-37:28

Profecía sobre las montañas de Israel

36»Tú, hijo de hombre, profetiza contra los montes de Israel y diles: “Montes de Israel, escuchen la palabra del Señor. 2 Así dice el Señor omnipotente: El enemigo se ha burlado de ustedes diciendo: ‘Las antiguas colinas ya son nuestras.’” 3 Por eso, profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “A ustedes los han asolado y arrasado por todas partes; se han convertido en posesión del resto de las naciones, y además han sido objeto de burla y de insultos por parte de la gente. 4 Por eso, montes de Israel, escuchen la palabra del Señor omnipotente. Así habla el Señor omnipotente a los montes y a las colinas, a los torrentes y a los valles, a las ruinas desoladas y a los pueblos deshabitados, saqueados y escarnecidos por los pueblos vecinos. 5 Esto dice el Señor omnipotente: En el ardor de mi celo me he pronunciado contra el resto de las naciones y contra todo Edom, porque con mucha alegría y profundo desprecio se han apoderado de mi tierra para destruirla y saquearla.”

6 »Por eso, profetiza contra Israel, y adviérteles a los montes y a las colinas, a los torrentes y a los valles, que así dice el Señor omnipotente: “En mi celo y en mi furor he hablado, porque ustedes han sufrido el oprobio de las naciones. 7 Por eso, así dice el Señor omnipotente: Juro con la mano en alto que las naciones vecinas también sufrirán su propia deshonra.

8 » ”Ustedes, en cambio, montes de Israel, echarán ramas y producirán frutos para mi pueblo Israel, porque ya está por regresar. 9 Yo estoy preocupado por ustedes, y los voy a proteger. Ustedes, los montes, volverán a ser sembrados y cultivados, 10 y multiplicaré al pueblo de Israel. Las ciudades serán repobladas, y reconstruidas las ruinas. 11 Sobre ustedes multiplicaré a los hombres y animales, y ellos serán fecundos y numerosos. Los poblaré como en tiempos pasados, y los haré prosperar más que antes. Entonces sabrán que yo soy el Señor. 12 Haré que mi pueblo Israel transite por el territorio de ustedes. Él te poseerá, y tú serás parte de su herencia, y ya nunca más los privarás de sus hijos.

13 » ”Así dice el Señor omnipotente: Por cuanto te han dicho que tú devoras a los hombres y dejas sin hijos a tu propio pueblo, 14 el Señor omnipotente afirma: Ya no devorarás más hombres, ni dejarás sin hijos a tu pueblo. 15 Nunca más te haré oír el ultraje de las naciones; no tendrás que volver a soportar los insultos de los pueblos, ni serás causa de tropiezo para tu nación. Lo afirma el Señor omnipotente.” »

16 El Señor me dirigió otra vez la palabra: 17 «Hijo de hombre, cuando los israelitas habitaban en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y sus acciones. Su conducta ante mí era semejante a la impureza de una mujer en sus días de menstruación. 18 Por eso, por haber derramado tanta sangre sobre la tierra y por haberla contaminado con sus ídolos, desaté mi furor contra ellos. 19 Los dispersé entre las naciones, y quedaron esparcidos entre diversos pueblos. Los juzgué según su conducta y sus acciones. 20 Pero al llegar a las distintas naciones, ellos profanaban mi santonombre, pues se decía de ellos: “Son el pueblo del Señor, pero han tenido que abandonar su tierra.” 21 Así que tuve que defender mi santo nombre, el cual los israelitas profanaban entre las naciones por donde iban.

22 »Por eso, adviértele al pueblo de Israel que así dice el Señor omnipotente: “Voy a actuar, pero no por ustedes sino por causa de mi santo nombre, que ustedes han profanado entre las naciones por donde han ido. 23 Daré a conocer la grandeza de mi santo nombre, el cual ha sido profanado entre las naciones, el mismo que ustedes han profanado entre ellas. Cuando dé a conocer mi santidad entre ustedes, las naciones sabrán que yo soy el Señor. Lo afirma el Señor omnipotente. 24 Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos, y los haré regresar a su propia tierra. 25 Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. 26 Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. 27 Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes. 28 Vivirán en la tierra que les di a sus antepasados, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. 29 Los libraré de todas sus impurezas. Haré que tengan trigo en abundancia, y no permitiré que sufran hambre. 30 Multiplicaré el fruto de los árboles y las cosechas del campo, para que no sufran más entre las naciones el oprobio de pasar hambre. 31 Así se acordarán ustedes de su mala conducta y de sus acciones perversas, y sentirán vergüenza por sus propias iniquidades y prácticas detestables. 32 Y quiero que sepan que esto no lo hago por consideración a ustedes. Lo afirma el Señor. ¡Oh, pueblo de Israel, sientan vergüenza y confusión por su conducta!

33 » ”Así dice el Señor omnipotente: El día que yo los purifique de todas sus iniquidades, poblaré las ciudades y reconstruiré las ruinas. 34 Se cultivará la tierra desolada, y ya no estará desierta a la vista de cuantos pasan por ella. 35 Entonces se dirá: ‘Esta tierra, que antes yacía desolada, es ahora un jardín de Edén; las ciudades que antes estaban en ruinas, desoladas y destruidas, están ahora habitadas y fortalecidas.’ 36 Entonces las naciones que quedaron a su alrededor sabrán que yo, el Señor, reconstruí lo que estaba derribado y replanté lo que había quedado como desierto. Yo, el Señor, lo he dicho, y lo cumpliré.”

37 »Así dice el Señor omnipotente: Todavía he de concederle al pueblo de Israel que me suplique aumentar el número de sus hombres, hasta que sean como un rebaño. 38 Entonces las ciudades desoladas se llenarán de mucha gente. Serán como las ovejas que, durante las fiestas solemnes, se llevan a Jerusalén para los sacrificios. Entonces sabrán que yo soy el Señor.»

El valle de los huesos secos

37La mano del Señor vino sobre mí, y su Espíritu me llevó y me colocó en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2 Me hizo pasearme entre ellos, y pude observar que había muchísimos huesos en el valle, huesos que estaban completamente secos. 3 Y me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?» Y yo le contesté: « Señor omnipotente, tú lo sabes.»

4 Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos, y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor! 5 Así dice el Señor omnipotente a estos huesos: ‘Yo les daré aliento de vida, y ustedes volverán a vivir. 6 Les pondré tendones, haré que les salga carne, y los cubriré de piel; les daré aliento de vida, y así revivirán. Entonces sabrán que yo soy el Señor.’” »

7 Tal y como el Señor me lo había mandado, profeticé. Y mientras profetizaba, se escuchó un ruido que sacudió la tierra, y los huesos comenzaron a unirse entre sí. 8 Yo me fijé, y vi que en ellos aparecían tendones, y les salía carne y se recubrían de piel, ¡pero no tenían vida!

9 Entonces el Señor me dijo: «Profetiza, hijo de hombre; conjura al aliento de vida y dile: “Esto ordena el Señor omnipotente: ‘Ven de los cuatro vientos, y dales vida a estos huesos muertos para que revivan.’” » 10 Yo profeticé, tal como el Señor me lo había ordenado, y el aliento de vida entró en ellos; entonces los huesos revivieron y se pusieron de pie. ¡Era un ejército numeroso!

11 Luego me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son el pueblo de Israel. Ellos andan diciendo: “Nuestros huesos se han secado. Ya no tenemos esperanza. ¡Estamos perdidos!” 12 Por eso, profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “Pueblo mío, abriré tus tumbas y te sacaré de ellas, y te haré regresar a la tierra de Israel. 13 Y cuando haya abierto tus tumbas y te haya sacado de allí, entonces, pueblo mío, sabrás que yo soy el Señor. 14 Pondré en ti mi aliento de vida, y volverás a vivir. Y te estableceré en tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el Señor, lo he dicho, y lo cumpliré. Lo afirma el Señor.” »

Unificación de Judá e Israel

15 El Señor me dirigió la palabra: 16 «Hijo de hombre, toma una vara y escribe sobre ella: “Para Judá y sus aliados los israelitas.” Luego toma otra vara y escribe: “Para José, vara de Efraín, y todos sus aliados los israelitas.” 17 Júntalas, la una con la otra, de modo que formen una sola vara en tu mano.

18 »Cuando la gente de tu pueblo te pregunte: “¿Qué significa todo esto?”, 19 tú les responderás que así dice el Señor omnipotente: “Voy a tomar la vara de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel que están unidas a él, y la uniré a la vara de Judá. Así haré con ellos una sola vara, y en mi mano serán una sola.” 20 Sostén en tu mano las varas sobre las cuales has escrito, de modo que ellos las vean, 21 y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “Tomaré a los israelitas de entre las naciones por donde han andado, y de todas partes los reuniré y los haré regresar a su propia tierra. 22 Y en esta tierra, en los montes de Israel, haré de ellos una sola nación. Todos estarán bajo un solo rey, y nunca más serán dos naciones ni estarán divididos en dos reinos. 23 Ya no se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus iniquidades ni actos abominables. Yo los libraré y los purificaré de todas sus infidelidades. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. 24 Mi siervo David será su rey, y todos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis leyes, y cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. 25 Habitarán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre, y mi siervo David será su príncipe eterno. 26 Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Haré que se multipliquen, y para siempre colocaré mi santuario en medio de ellos. 27 Habitaré entre ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28 Y cuando mi santuario esté para siempre en medio de ellos, las naciones sabrán que yo, el Señorsanto”

Comentario

3. Conexión divina a través del Espíritu Santo

¡Por fin esperanza! ¡Los huesos secos pueden vivir! Hemos leído demasiadas profecías sobre el juicio, pero Dios está a punto de actuar; Dios le habla a Su pueblo y le dice: «Regresa a casa»: «Estoy a favor de ti». En lugar de muerte, habrá «vida, vida y más vida» (36:8-11, MSG). ¿Cómo va a suceder? En este pasaje vemos tres conectores divinos, los conectores inalámbricos más grandes del mundo:

  1. La palabra de Dios

La palabra de Dios te da conexión con Dios y transforma tus relaciones: «Profetiza sobre estos huesos, y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor!...”» (37:4). En mi propia vida estuve espiritualmente seco; de hecho, estaba muerto; tenía muchos amigos pero no había una conexión profunda; luego leí el Nuevo Testamento y oí la palabra del Señor, me conecté con Dios y experimenté una conexión mucho más profunda con las demás personas. La promesa de Dios de restauración es muy poderosa: «Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes» (36:26-27).

Dios puede revivir cosas que han estado secas e incluso muertas. Cuando la palabra de Dios y el Espíritu de Dios se unen, hay vida de resurrección y conocimiento de Dios. Lo que es imposible para los seres humanos se hace posible con el poder de Dios. Sin Dios, la iglesia ciertamente se desmoronaría como el mundo dice; pero con Dios, estos huesos secos vivirán de nuevo.

  1. El cuerpo de Cristo

La unidad de la iglesia es muy importante. Necesitamos signos visibles de esta unidad, conexiones divinas entre las diferentes partes de la iglesia y dentro de cada iglesia local. Eso es por lo que Jesús oró en Juan 17. Aquí, el Señor le da a Ezequiel una demostración visual usando dos varas para comunicar la unidad que Dios va a establecer: «Júntalas, la una con la otra, de modo que formen una sola vara en tu mano. […] estarán bajo un solo rey, […] un solo pastor» (Ezequiel 37:17,22,24).

Este es un anticipo de la unidad del cuerpo de Cristo (Efesios 4:4-6). Dios promete: «Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo» (Ezequiel 37:27). La unidad de la iglesia también conducirá a la restauración de la ciudad (36:33-38): «… así las ciudades desiertas estarán llenas de rebaños de hombres» (v.38, RVA-2015). Esta visión de unidad restaurada me da mucha esperanza en la iglesia de nuestra nación y en la de todo el mundo. Dios nunca abandona a Su pueblo y Sus planes siempre son en definitiva restaurarnos y salvarnos.

  1. El Espíritu Santo

Los huesos secos «¡… no tenían vida!» (37:8), pero el Señor dijo: «Profetiza, […]; conjura al aliento de vida […]. “Ven […], y dales vida a estos huesos muertos para que revivan”. Yo profeticé, tal como el Señor me lo había ordenado, y el aliento de vida entró en ellos; entonces los huesos revivieron y se pusieron de pie. ¡Era un ejército numeroso!» (vv.9-10). Ninguna traducción en español puede hacer justicia a la palabra hebrea «ruach» que aparece 400 veces en el Antiguo Testamento y se traduce con diferentes palabras en español en este pasaje: «aliento» (v.8-9), «viento» (v.9) y «Espíritu» (v.1,14, NTV[JW1] ). El Espíritu trae nueva vida: «… abriré las tumbas del destierro y haré que te levantes. […]. Pondré mi Espíritu en ti, volverás a vivir» (vv.12,14; NTV). Este poder de resurrección vive en ti, trayendo nueva vida: «… el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes» (Romanos 8:11).

Hay un fragor cuando los huesos se unen. El sonido de las conexiones divinas formándose de nuevo. El sonido de Dios inspirando nueva vida en Su iglesia por su Espíritu. La iglesia es un gigante que se alza, un ejército numeroso de personas llenas del Espíritu, llenas de poder, unidas con un propósito.

Oración

Señor, dale nueva vida a Tu pueblo. Oro para que de huesos secos levantes un poderoso ejército y que todas las naciones lleguen a conocer que Jesucristo es el Señor.

Añadidos de Pippa

Pippa añade

Ezequiel 36:26

«… les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne».

Hace poco volvimos del fin de semana de Alpha donde vimos corazones de piedra convertirse en corazones de carne, un espectáculo extraordinariamente conmovedor.

Versículo del día

Santiago 3:13

'¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.'

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Referencias

Notas:

Escritura marcada (MSG) es tomada de la traducción bíblica The Message, no está traducida al español, se parafrasea.

Unless otherwise stated, Scripture quotations taken from the Holy Bible, New International Version Anglicised, Copyright © 1979, 1984, 2011 Biblica, formerly International Bible Society. Used by permission of Hodder & Stoughton Publishers, an Hachette UK company. All rights reserved. ‘NIV’ is a registered trademark of Biblica. UK trademark number 1448790.

Scripture quotations marked (AMP) taken from the Amplified® Bible, Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation. Used by permission. (www.Lockman.org)

Scripture marked (MSG) taken from The Message. Copyright © 1993, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2002. Used by permission of NavPress Publishing Group.

Notes from 2014:

Ruth’s article was from The Times, 10 February 2007.

Mark Greaves article was from The Times 25 October 2014: Moribund churches get the HTB treatment

Ruth Gledhill, ‘Thousands of churches face closure in ten years’, The Times, (10 February 2007). http://www.thetimes.co.uk/tto/faith/article2098225.ece [Last accessed November 2015]

Mark Greaves, ‘Moribund churches get the HTB treatment’,The Times, (25 October 2014). http://www.thetimes.co.uk/tto/faith/article4247261.ece [Last accessed November 2015]

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