Download
Día 258

Cómo afrontar las dificultades inesperadas

Sabiduría Salmos 107:23-32
Nuevo Testamento Gálatas 2:1-10
Antiguo Testamento Isaías 36:1-37:38

Introducción

El presidente John F. Kennedy señaló una vez que «la palabra “crisis” escrita en chino está compuesta por dos caracteres. Uno representa el peligro y el otro representa la oportunidad». Cada crisis es, al mismo tiempo, una oportunidad. Las crisis son causadas a menudo por dificultades inesperadas.

¡Todos tenemos problemas! Muchos de nosotros enfrentaremos crisis. ¿Cómo respondes ante un tiempo de problemas, peligros o dificultades inesperadas en tu vida personal? ¿Cómo respondemos a las dificultades inesperadas en la iglesia o en nuestra nación? ¿Qué hacemos cuando «no sab[emos] que más hacer»? (Salmos 107:27, NTV). ¿Qué hacemos cuando está en juego la «integridad del evangelio»? (Gálatas 2:5). ¿Cómo respondemos a «un día de angustia» en nuestras vidas? (Isaías 37:3).

Sabiduría

Salmos 107:23-32

23 Se hicieron a la mar en sus barcos;
    para comerciar surcaron las muchas aguas.
24 Allí, en las aguas profundas,
    vieron las obras del Señor y sus maravillas.
25 Habló Dios, y se desató un fuerte viento
    que tanto encrespó las olas
26 que subían a los cielos y bajaban al abismo.
    Ante el peligro, ellos perdieron el coraje.
27 Como ebrios tropezaban, se tambaleaban;
    de nada les valía toda su pericia.
28 En su angustia clamaron al Señor,
    y él los sacó de su aflicción.
29 Cambió la tempestad en suave brisa:
    se sosegaron las olas del mar.
30 Ante esa calma se alegraron,
    y Dios los llevó al puerto anhelado.
31 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
    por sus maravillas en favor de los hombres!
32 ¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo!
    ¡Que lo alaben en el consejo de los ancianos!

Comentario

1. Clama al Señor en oración

Puede haber momentos en tu vida en los que te enfrentas a grandes tormentas. Un «fuerte viento» parece desatarse y las olas son «encresp[adas]» (v.25). Tu coraje se pierde (v.26b) y agotas tu pericia (vv.26-27). Chocaste con una tormenta inesperada y no puedes comprender cómo salir de ella.

Este salmo nos dice cómo responder. Las personas:

«En su angustia clamaron al Señor,

y él los sacó de su aflicción». (v.28).

Dios nunca llega tarde, nunca llega temprano. ¡Siempre llega a tiempo!

«Cambió la tempestad en suave brisa:

se sosegaron las olas del mar.

[…], y Dios los llevó al puerto anhelado» (vv.29-30b).

No olvides darle las gracias a Dios cuando responda a tu petición de ayuda:

«Así que den gracias a Dios por su maravilloso amor,

por su milagro de misericordia para los hijos que Él ama» (vv.31-32, The Message).

Oración

Señor, gracias por las muchas veces que me has oído y me has rescatado. Señor, hoy te pido ayuda para mi propia vida y para la iglesia de este país.

Nuevo Testamento

Gálatas 2:1-10

Los apóstoles aceptan a Pablo

2Catorce años después subí de nuevo a Jerusalén, esta vez con Bernabé, llevando también a Tito. 2 Fui en obediencia a una revelación, y me reuní en privado con los que eran reconocidos como dirigentes, y les expliqué el evangelio que predico entre los gentiles, para que todo mi esfuerzo no fuera en vano. 3 Ahora bien, ni siquiera Tito, que me acompañaba, fue obligado a circuncidarse, aunque era griego. 4 El problema era que algunos falsos hermanos se habían infiltrado entre nosotros para coartar la libertad que tenemos en Cristo Jesús a fin de esclavizarnos. 5 Ni por un momento accedimos a someternos a ellos, pues queríamos que se preservara entre ustedes la integridad del evangelio.

6 En cuanto a los que eran reconocidos como personas importantes —aunque no me interesa lo que fueran, porque Dios no juzga por las apariencias—, no me impusieron nada nuevo. 7 Al contrario, reconocieron que a mí se me había encomendado predicar el evangelio a los gentiles, de la misma manera que se le había encomendado a Pedro predicarlo a los judíos. 8 El mismo Dios que facultó a Pedro como apóstol de los judíos me facultó también a mí como apóstol de los gentiles. 9 En efecto, Jacobo, Pedro y Juan, que eran considerados columnas, al reconocer la gracia que yo había recibido, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de compañerismo, de modo que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos. 10 Sólo nos pidieron que nos acordáramos de los pobres, y eso es precisamente lo que he venido haciendo con esmero.

Comentario

2. Usa las habilidades, la diplomacia y el coraje

Como veíamos ayer, a veces podemos ser tentados de mirar con superioridad a otras partes de la iglesia, otras denominaciones u otros cristianos y ¡desear que sean más como nosotros! «¡Si tan solo hicieran las cosas más como las hacemos nosotros serían cristianos “adecuados” o “mejores” cristianos!» Al pensar así, estamos de hecho negando que la fe en Jesús sea suficiente.

Esto es lo que estaba sucediendo a las iglesias en Galacia. Se les decía que su fe en Jesús no era suficiente. Si querían ser «verdaderos» cristianos, necesitaban ser circuncidados.

La iglesia primitiva se estaba enfrentando a una crisis inesperada, y el apóstol Pablo tuvo que usar cada gramo de su habilidad, diplomacia y valor para evitar una división dañina y una discordia en la iglesia.

Pablo quiere dejar claro que actuó bajo la guía y la actividad del Espíritu Santo: «Fui en obediencia a una revelación» (v.2). Estaba convencido de la validez del evangelio que predicaba, pero también estaba preocupado por la unidad; como dice The Message: «Me reuní en privado con los líderes [...] para que nuestra preocupación no se convirtiera en un tema público polémico» (v.2, MSG).

Llevó consigo a dos amigos: Bernabé y Tito. Bernabé era judío y Tito era griego (un gentil incircunciso). Para un judío del primer siglo había dos tipos de personas en el mundo: judíos y griegos (circuncidados e incircuncisos). La circuncisión era una símbolo que marcaba a un judío, de acuerdo con el mandato de Dios en Génesis 17:9-14, pues significaba el pacto de Dios con su pueblo elegido.

Sin embargo, Pablo eligió a Tito como uno de sus compañeros. «Ahora bien, ni siquiera Tito, que me acompañaba, fue obligado a circuncidarse, aunque era griego» (Gálatas 2:3). El argumento de Pablo en la sección que sigue es que los apóstoles de Jerusalén —Santiago (o Jacobo), Pedro y Juan— estuvieron de acuerdo en que las buenas nuevas de Jesucristo eran para todos: judíos y gentiles, circuncidados e incircuncisos.

Pablo se vio forzado a defender «la libertad que tenemos en Cristo Jesús» (v.4). La verdadera libertad solo se encuentra a través de la fe en Cristo. La necesidad de la circuncisión para la justificación delante de Dios nos haría «esclavos» (v.4).

Si hubieran cedido a las exigencias de la circuncisión de los conversos gentiles, habrían negado la esencia misma del evangelio. El propósito de esta carta era explicar «la integridad del evangelio» (v.5). Pablo quería demostrar que la vida, la muerte y la resurrección de Jesús habían satisfecho todos los requisitos de la ley de Moisés.

La reunión en Jerusalén fue para resolver la cuestión de la circuncisión. La resolución alcanzada fue una de las más importantes jamás tomadas en la historia del cristianismo. Esta decisión impidió una división ruinosa dentro de la iglesia; la crisis se había convertido en una oportunidad.

No solo se resolvió el problema, sino que también el evangelio predicado por Pedro y Pablo fue firmemente afirmado como uno y el mismo (v.6). Los líderes en Jerusalén reconocieron que el apostolado de Pablo llevaba todas las marcas de la autoridad dada por Dios.

Pedro y los demás aceptaron a Pablo y acordaron una división de responsabilidades: Pablo predicaría a los no judíos y Pedro a los judíos. El mismo evangelio sería llevado a dos esferas diferentes por diferentes personas. Se dieron la mano como una señal de que el acuerdo sería honrado (vv.7-9). Este fue un momento cumbre para la iglesia primitiva.

Las partes tuvieron una discusión razonable y detallada sobre sus diferencias. Pablo se negó a dejarse intimidar, a pesar de que aquellos con los que se encontró «eran considerados columnas» (v.9). Al fin de cuentas, ¡aquel era todo un grupo al que enfrentarse! Presumiblemente, Santiago (Jacobo) ya se había convertido en líder de la iglesia de Jerusalén. Pedro y Juan eran miembros del círculo íntimo de Jesús.

Se llegó a un acuerdo satisfactorio. Pablo parece haber actuado con respeto y cortesía a pesar de ser un hombre decidido y consciente de su tarea especial. No permitiría que la oposición desde fuera, ni el desánimo desde dentro, le impidieran hacer lo que se sentía llamado a hacer.

La única condición que los líderes de Jerusalén estipularon no causó ningún problema para Pablo: «Que nos acordáramos de los pobres» (v.10). La iglesia siempre debe dar prioridad a los pobres y desfavorecidos en la sociedad.

Oración

Señor, danos la habilidad, la diplomacia y el coraje que tuvo el apóstol Pablo. Ayúdanos, como Pablo, a abrazar a toda la iglesia de Jesucristo.

Antiguo Testamento

Isaías 36:1-37:38

Senaquerib amenaza a Jerusalén

36En el año catorce del reinado de Ezequías, Senaquerib, rey de Asiria, atacó y tomó todas las ciudades fortificadas de Judá. 2 Desde Laquis el rey de Asiria envió a su comandante en jefe, al frente de un gran ejército, para hablar con el rey Ezequías en Jerusalén. Cuando el comandante se detuvo en el acueducto del estanque superior, en el camino que lleva al Campo del Lavandero, 3 salió a recibirlo Eliaquín hijo de Jilquías, que era el administrador del palacio, junto con el cronista Sebna y el secretario Joa hijo de Asaf.

4 El comandante en jefe les dijo:

—Díganle a Ezequías que así dice el gran rey, el rey de Asiria: “¿En qué se basa tu confianza? 5 Tú dices que tienes estrategia y fuerza militar, pero éstas no son más que palabras sin fundamento. ¿En quién confías, que te rebelas contra mí? 6 Mira, tú confías en Egipto, ¡ese bastón de caña astillada, que traspasa la mano y hiere al que se apoya en él! Porque eso es el faraón, el rey de Egipto, para todos los que en él confían. 7 Y si tú me dices: ‘Nosotros confiamos en el Señor, nuestro Dios’, ¿no se trata acaso, Ezequías, del Dios cuyos altares y santuarios paganos tú mismo quitaste, diciéndoles a Judá y a Jerusalén: ‘Deben adorar solamente ante este altar’?”

8 »Ahora bien, Ezequías, haz este trato con mi señor, el rey de Asiria: Yo te doy dos mil caballos, si tú consigues otros tantos jinetes para montarlos. 9 ¿Cómo podrás rechazar el ataque de uno solo de los funcionarios más insignificantes de mi señor, si confías en obtener de Egipto carros de combate y jinetes? 10 ¿Acaso he venido a atacar y a destruir esta tierra sin el apoyo del Señor? ¡Si fue él mismo quien me ordenó: “Marcha contra este país y destrúyelo”!

11 Eliaquín, Sebna y Joa le dijeron al comandante en jefe:

—Por favor, hábleles usted a sus siervos en arameo, ya que lo entendemos. No nos hable en hebreo, que el pueblo que está sobre el muro nos escucha.

12 Pero el comandante en jefe respondió:

—¿Acaso mi señor me envió a decirles estas cosas sólo a ti y a tu señor, y no a los que están sentados en el muro? ¡Si tanto ellos como ustedes tendrán que comerse su excremento y beberse su orina!

13 Dicho esto, el comandante en jefe se puso de pie y a voz en cuello gritó en hebreo:

—¡Oigan las palabras del gran rey, el rey de Asiria! 14 Así dice el rey: “No se dejen engañar por Ezequías. ¡Él no puede librarlos! 15 No dejen que Ezequías los persuada a confiar en el Señor, diciendo: ‘Sin duda el Señor nos librará; ¡esta ciudad no caerá en manos del rey de Asiria!’”

16 »No le hagan caso a Ezequías. Así dice el rey de Asiria: “Hagan las paces conmigo, y ríndanse. De este modo cada uno podrá comer de su vid y de su higuera, y beber agua de su propio pozo, 17 hasta que yo venga y los lleve a un país como el de ustedes, país de grano y de mosto, de pan y de viñedos.”

18 »No se dejen seducir por Ezequías cuando dice: “El Señor nos librará.” ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones pudo librar a su país de las manos del rey de Asiria? 19 ¿Dónde están los dioses de Jamat y de Arfad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvayin? ¿Acaso libraron a Samaria de mis manos? 20 ¿Cuál de todos los dioses de estos países ha podido salvar de mis manos a su país? ¿Cómo entonces podrá el Señor librar de mis manos a Jerusalén?

21 Pero el pueblo permaneció en silencio y no respondió ni una sola palabra, porque el rey había ordenado: «No le respondan.»

22 Entonces Eliaquín hijo de Jilquías, administrador del palacio, el cronista Sebna y el secretario Joa hijo de Asaf, con las vestiduras rasgadas en señal de duelo, fueron a ver a Ezequías y le contaron lo que había dicho el comandante en jefe.

Se profetiza la liberación de Jerusalén

37Cuando el rey Ezequías escuchó esto, se rasgó las vestiduras, se vistió de luto y fue al templo del Señor. 2 Además, envió a Eliaquín, administrador del palacio, al cronista Sebna y a los sacerdotes más ancianos, todos vestidos de luto, para hablar con el profeta Isaías hijo de Amoz. 3 Y le dijeron: «Así dice Ezequías: “Hoy es un día de angustia, castigo y deshonra, como cuando los hijos están a punto de nacer y no se tienen fuerzas para darlos a luz. 4 Tal vez el Señor tu Dios oiga las palabras del comandante en jefe, a quien su señor, el rey de Asiria, envió para insultar al Dios viviente. ¡Que el Señor tu Dios lo castigue por las palabras que ha oído! Eleva, pues, una oración por el remanente del pueblo que aún sobrevive.” »

5 Cuando los funcionarios del rey Ezequías fueron a ver a Isaías, 6 éste les dijo: «Díganle a su señor que así dice el Señor: “No temas por las blasfemias que has oído, y que han pronunciado contra mí los subalternos del rey de Asiria. 7 ¡Mira! Voy a poner un espíritu en él, de manera que cuando oiga cierto rumor se regrese a su propio país. ¡Allí haré que lo maten a filo de espada!” »

8 Cuando el comandante en jefe se enteró de que el rey de Asiria había salido de Laquis, se retiró y encontró al rey luchando contra Libná.

9 Luego Senaquerib recibió el informe de que Tiracá, rey de Cus, había salido para luchar contra él. Al enterarse de esto, envió mensajeros a Ezequías 10 para que le dijeran: «Tú, Ezequías, rey de Judá: No dejes que tu Dios, en quien confías, te engañe cuando dice: “No caerá Jerusalén en manos del rey de Asiria.” 11 Sin duda te habrás enterado de lo que han hecho los reyes de Asiria en todos los países, destruyéndolos por completo. ¿Y acaso vas tú a librarte? 12 ¿Libraron sus dioses a las naciones que mis antepasados han destruido: Gozán, Jarán, Résef y la gente de Edén que vivía en Telasar? 13 ¿Dónde están el rey de Jamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvayin, o de Hená o Ivá?»

Oración de Ezequías

14 Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros, y la leyó. Luego subió al templo del Señor, la desplegó delante del Señor, 15 y oró así: 16 « SeñorTodopoderoso, Dios de Israel, entronizado sobre los querubines: sólo tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra. Tú has hecho los cielos y la tierra. 17 Presta atención, Señor, y escucha; abre tus ojos, Señor, y mira; escucha todas las palabras que Senaquerib ha mandado a decir para insultar al Dios viviente.

18 »Es verdad, Señor, que los reyes asirios han asolado todas estas naciones y sus tierras. 19 Han arrojado al fuego sus dioses, y los han destruido, porque no eran dioses sino sólo madera y piedra, obra de manos humanas. 20 Ahora, pues, Señor y Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que sólo tú, Señor, eres Dios.»

Muerte de Senaquerib

21 Entonces Isaías hijo de Amoz le envió este mensaje a Ezequías: «Así dice el Señor, Dios de Israel: “Por cuanto me has rogado respecto a Senaquerib, rey de Asiria, 22 ésta es la palabra que yo, el Señor, he pronunciado contra él:

» ”La virginal hija de Sión
te desprecia y se burla de ti.
La hija de Jerusalén
menea la cabeza al verte huir.
23 ¿A quién has insultado?
    ¿Contra quién has blasfemado?
¿Contra quién has alzado la voz
    y levantado los ojos con orgullo?
¡Contra el Santo de Israel!
24 Has enviado a tus siervos
    a insultar al Señor, diciendo:
‘Con mis numerosos carros de combate
    escalé las cumbres de las montañas,
¡las laderas del Líbano!
    Talé sus cedros más altos,
sus cipreses más selectos.
    Alcancé sus cumbres más lejanas,
y sus bosques más frondosos.
25 Cavé pozos en tierras extranjeras,
    y en esas aguas apagué mi sed.
Con las plantas de mis pies
    sequé todos los ríos de Egipto.’

26 » ”¿No te has dado cuenta?
    ¡Hace mucho tiempo que lo he preparado!
Desde tiempo atrás lo vengo planeando,
    y ahora lo he llevado a cabo;
por eso tú has dejado en ruinas
    a las ciudades fortificadas.
27 Sus habitantes, impotentes,
    están desalentados y avergonzados.
Son como plantas en el campo,
    como tiernos pastos verdes,
como hierba que brota sobre el techo
    y que se quema antes de crecer.

28 » ”Yo sé bien cuándo te sientas,
    cuándo sales, cuándo entras,
    y cuánto ruges contra mí.
29 Porque has rugido contra mí
    y tu insolencia ha llegado a mis oídos,
te pondré una argolla en la nariz
    y un freno en la boca,
y por el mismo camino por donde viniste
    te haré regresar.

30 » ”Ésta será la señal para ti, Ezequías:

» ”Este año comerán lo que crezca por sí solo,
y el segundo año lo que de allí brote.
Pero al tercer año sembrarán y cosecharán,
plantarán viñas y comerán su fruto.
31 Una vez más los sobrevivientes de la tribu de Judá
    echarán raíces abajo, y arriba darán fruto.
32 Porque de Jerusalén saldrá un remanente,
    del monte Sión un grupo de sobrevivientes.
Esto lo hará mi celo,
    celo del SeñorTodopoderoso.

33 » ”Yo, el Señor, declaro esto acerca del rey de Asiria:

» ”No entrará en esta ciudad,
ni lanzará contra ella una sola flecha.
No se enfrentará a ella con escudos,
ni construirá contra ella una rampa de asalto.
34 Volverá por el mismo camino que vino;
    ¡en esta ciudad no entrará!
    Yo, el Señor, lo afirmo.
35 Por mi causa, y por consideración a David mi siervo,
    defenderé esta ciudad y la salvaré.” »

36 Entonces el ángel del Señor salió y mató a ciento ochenta y cinco mil hombres del campamento asirio. A la mañana siguiente, cuando los demás se levantaron, ¡allí estaban tendidos todos los cadáveres! 37 Así que Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento y se retiró. Volvió a Nínive y permaneció allí. 38 Pero un día, mientras adoraba en el templo de su dios Nisroc, sus hijos Adramélec y Sarézer lo mataron a espada y escaparon a la tierra de Ararat. Y su hijo Esarjadón lo sucedió en el trono.

Comentario

3. Presenta al Señor «esa situación imposible»

¿Alguna vez se han burlado de ti por tu fe en Dios? «¿De verdad crees que Dios está contigo?» —dicen—, «¿no es solo tu amigo imaginario?»; «¿Realmente crees que confiar en Dios te va a hacer algún bien?». Esta es la manera en que el pueblo de Dios ha sido objeto de burlas a lo largo de la historia.

Israel se enfrentó a un ataque inesperado. Este es un incidente tan importante en la historia de Israel que aparece tres veces en la Biblia (ver 2 Reyes 18, 2 Crónicas 32). Senaquerib —rey de Asiria— atacaba Jerusalén con un enorme ejército. Sus secuaces se burlaban del pueblo: «¿En qué se basa tu confianza?» (Isaías 36:4). Estaban siendo burlados y ridiculizados por su fe en Dios.

Tuvo que parecer una situación imposible, nadie más había sido liberado de «las manos del rey de Asiria» (v.18). Pero ellos no respondieron a las burlas. A veces, la mejor respuesta a la crítica es mantener un silencio digno: «Pero el pueblo permaneció en silencio y no respondió ni una sola palabra, porque el rey había ordenado: “No le respondan”» (v.21).

El rey Ezequías respondió a la crisis rasgándose sus vestiduras, vistiendo de luto y entrando en el templo del Señor (37:1). Envió a buscar al profeta Isaías. Ezequías dijo: «Hoy es un día negro, estamos en crisis» (v.3, MSG) y le pidió a Isaías que orara (v.4).

Isaías respondió diciendo que el mensaje de Dios era: «No te enojes por lo que has oído [...]. Yo personalmente los cuidaré» (vv.6-7, MSG).

Cuando Ezequías recibió una carta amenazadora, subió al templo del Señor, la desplegó ante el Señor y oró: «Señor Todopoderoso, […]: solo tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra. Tú has hecho los cielos y la tierra. Presta atención, Señor, y escucha; abre tus ojos, Señor, y mira; escucha todas las palabras que Senaquerib ha mandado a decir para insultar al Dios viviente. […]. Ahora, pues, Señor y Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú, Señor, eres Dios» (vv.16- 20).

Isaías le envió un mensaje: «Así dice el Señor, Dios de Israel: “Por cuanto me has rogado [...]. Por mi causa, y por consideración a David mi siervo, defenderé esta ciudad y la salvaré”» (vv.21,35).

Dios oyó la oración de Ezequías e Isaías y, rescató y libró a su pueblo (vv.36-38).

Oración

Señor, el nombre de Jesús ya no es honrado en nuestra sociedad. Te pido que derrames un espíritu de oración y súplica en Tu pueblo para que podamos recurrir a Ti en oración. Escucha nuestra oración y líbranos en este tiempo de crisis.

Añadidos de Pippa

Gálatas 2:10

«Solo nos pidieron que nos acordáramos de los pobres, y eso es precisamente lo que he venido haciendo con esmero».

Estoy dispuesta a recordar a los pobres también, pero de vez en cuando me siento demasiado sobrecargada, o demasiado preocupada o desilusionada por alguien que me haya engañado. No necesito desmotivarme, sino seguir recordando.

Versículo del día

Gálatas 2:6

'En cuanto a los que eran reconocidos como personas importantes —aunque no me interesa lo que fueran, porque Dios no juzga por las apariencias—, no me impusieron nada nuevo.'
reader

App

Enjoy reading or listening to the Bible in one year on your iPhone or Android device.

reader

Email

Receive a daily email with a fresh devotion straight in your inbox.

Sign up now
reader

Podcast

Listen along to the Bible in One Year with the passages read by David Suchet, and Nicky & Pippa reading each day’s commentary. Listen now on:

Or wherever you listen

reader

Website

Far from your mobile device? You can read the daily devotion right here on this website.

References

Escritura marcada (MSG) es tomada de la traducción bíblica The Message, no está traducida a español, se parafrasea.

Unless otherwise stated, Scripture quotations taken from the Holy Bible, New International Version Anglicised, Copyright © 1979, 1984, 2011 Biblica, formerly International Bible Society. Used by permission of Hodder & Stoughton Publishers, an Hachette UK company. All rights reserved. ‘NIV’ is a registered trademark of Biblica. UK trademark number 1448790.

Scripture quotations marked (AMP) taken from the Amplified® Bible, Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation. Used by permission. (www.Lockman.org)

Scripture marked (MSG) taken from The Message. Copyright © 1993, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2002. Used by permission of NavPress Publishing Group.

Change Language

This website stores data such as cookies to enable necessary site functionality and analytics. Find out more